Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La tarde caía en Sevilla
La tarde que caía
se llenaba de arrullos lentamente
del Betis que se oía
ser manso, dulcemente,
y muy claro era entonces, y sonriente.
No dejes de mirarme,
no dejes de pasar junto a mi puerta,
si vienes a buscarme
debieras estar cierta,
Sevilla, para ti, que estará...
A Manuelo y Carmen después de oír sus voces.
Yo me fui de Sevilla siendo niño
a una tierra más verde y más lluviosa,
pero me la llevé, junto a su rosa
que clava las espinas con cariño.
De lejos la veía echarme un guiño,
me arrastraba a su esencia, poderosa,
y la flor de azahar era otra cosa...
Mi corazón arde
Cual bosque encendido
Prendido por esa chispa
Que desde el sur vino
Mi corazón se lamenta
Late errático y perdido
En el fuego de sus ojos
Está siendo consumido
Y aunque duela está bien,
No es la primera vez
Como el oso es atacado
Por las guardianas de la miel
Y...