Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
El frío puñal que sujetabas con la mano,
sin piedad, lo clavaste hondo en mi pecho.
Yo no pude reaccionar justo a tiempo,
pues la venda en los ojos me lo impidió.
Intente hallarte para saber los motivos
que te llevaron a cometer tal pecado.
Tonta fui al creer que dejarías rastro,
si...