Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Nacieron robots siameses,
en una espantosa señal
apocalíptica,
inseparables y unidos
eternamente
por sueños cibernéticos,
que los llevarán a
mundos imaginarios
donde correrán libres
tomados de las manos.
Brotaron fantasmas de acero
sobre nuestra piel orgánica,
como una peste cibernética
transmitida por defecaciones
de ciborgs sonámbulos
que deambulan buscando a sus madres…
las que los acurrucaron en noches
de desesperación.
Hay rostros y cuerpos deformes
colgando de nuestros brazos...
Pasaron los años.
Los robots ganaron la guerra.
Sólo quedan los restos de New York
tratando de abrazarse
a los pilares de la civilización.
Te encontré en el cementerio
de la Avenida 56
con tus ropas rotas
(tus nalgas quemadas
por la radiación).
Pasaron los años.
Llegaste a mi casa
llorando...