Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La gravedad que asciende,
quiebra los límites del tiempo,
las leyes de la finitud,
los pasos de algún dios perdido,
ahora con destino,
rectitud que ensambla
los quehaceres de la divina materia,
somos ojos y negrura,
almas y locura,
somos la espesura hecha tiempo,
firmamento hecho sueño...
Rehén de la disparidad,
universal tumulto
de cultos y guerras,
condensado el odio,
es nuestro labor,
nuestra prioridad,
contribuir a un mundo podrido,
ocultos los males,
en una virtualidad aleccionada,
esclavizada
a una manufacturada realidad,
perdidos,
somos esa enfermedad
que creemos...
Desconcertado,
lamentos internos que ignoré en demasía,
consumen mis vicios deplorables,
¿que seremos cuando al fin perdamos nuestra identidad?,
nuestro gusto por desear,
pensar eterno del imaginativo esclavo,
no escaparemos del tiempo,
y del uso que le demos al vacío,
porque seguiremos...