Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Oscuridad que reinas,
silencio que conquistas,
reducen la marcha,
el honor se despista.
Manos que aprietan,
un cuello que respira,
un amor en segundos,
a la vez cómplice y victima.
Distancia entrelazada,
verdades y mentiras,
voces que gritan "no vales nada",
golpes que susurran palabras...
Les comparto el noveno capítulo de mi novela policiaca.
Con esta nueva información ya tenía, más o menos, un rumbo que seguir.
Ahora conducía en sentido contrario y a velocidad moderada.
Tenía que volver al arrabal. Era el único lugar dispuesto a darme respuestas, a recordarme felicidades...
Hiciste un contrato con la lujuria, tú, mujer. No sé con qué motivo. Esa respuesta es sólo tuya. Quizás necesidad, el simplismo o la mediocridad. Palabras dolidas fugan de mis fauces y se arrancan de mi mente. Protesto ante tu esclavismo, sumisión y perjurio.
Ya no te perteneces y permites...