Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
En los charcos de tu sombra mi corazón caído
ha echado raíces y en torno a ti ha crecido
como una enredadera en tu latido de piedra
que lo sostiene, le da alas, lo engrandece.
He gastado media muerte en buscarte.
No dejes, Lidia mía, de colmar la mitad de mi vida
destinada a encontrarte en todas...