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Aquella agria ebriedad...donde las tensiones se alargaban como cuerdas transparentes y el fragor insatisfecho clamaba suspendido en los desaires de un adiós lacerante.
Nos ocultábamos en las esquinas que eran acariciadas por un pobre y delicado manto de luz de los tímidos faroles, y ahí...
Entre pasillos estrechos
mi corazón retumba alejado,
retumba como sol en llamas,
como luna despechada,
como el tiempo en mi muñeca,
abstrayéndome de la mente,
siento una emoción indescriptible,
de tenue fulgor,
de cálido helor,
de esos momentos últimos
que señalan todo fin,
me muevo...
Caen las mariposas,
como las hojas al mar,
como la lluvia en el suelo agrietado,
caen las ilusiones,
como promesas inconclusas,
como atardeceres anochecidos,
la oscuridad se abre paso,
entre nubes esculpidas,
entre árboles enraizados,
de tallos gigantes como mundos,
de frutos inagotables,
los...
Y la flor será alimento,
y sus días perseverante eternidad,
y las estrellas serán vista de cuento,
entre espacio contenedor,
y la codicia será tormento,
para el que la recuerde entre futuros,
y la inmundicia será lamento,
de oscuro gemir,
de voraz ansiedad,
y la edad será para el que quiera...
Enclaustrada está mi esperanza,
así como mi mente y mi corazón,
así como mis ojos y mi cielo,
en sus esquinas más apartadas,
si es que el aire se puede tocar,
si es que el futuro se puede sentir,
entre translúcidas auroras boreales,
mis oídos vislumbran muerte cercana,
y mis cuencas danzan con...
Si tuviera el control de nuestras vidas,
un botón para terminar con la existencia,
si todo paisaje fuera oscuridad,
de una negrura nunca antes contemplada,
si toda creación fuera solo finitud,
no estaríamos condenados
a la libre expresión de dios,
entre humanidades necesitadas de poder,
de...
Y se apagó,
el motivo del dominio,
que ejerce mi miedo,
entre cielos despechados,
la cordura arde en su última voluntad,
la paciencia del tiempo,
abraza,
a cada cimiento de viento áureo,
de cada corpóreo sentir,
se desvanece la luz,
así como sus días,
entre recuerdos cuerdos
de negra...
Se refriega la luna, lágrimas y duelo,
le comparte la soledad al cielo,
entre añejo velo,
que será desnudez astral,
se cansa la voz del pecho,
entre susurros discretos,
de latir y de verdad,
serán las hojas en el viento,
como fluir de mar,
de oscilación perfecta,
para caer en el lugar...
La frialdad entre tiempo y abismo,
entre vacío y solitud,
la complejidad del viento,
llena de vida estos suelos,
expande el conocimiento de la finitud,
no busques una respuesta infinita,
la vida y su rectitud duele,
aún sin desear vivirla,
no desees la verdad,
si mis adentros son tu...
Se sabe amarga la luz,
insulsa el alma que la busca,
batallando contra si misma,
contra esa oscuridad
que a todos nos ahoga,
abruma la bruma del cielo,
así como el mar la entiende,
por su espuma y por su tez,
siendo tan similares,
rostro de plata,
no cercenes tu corazón
por razones...
Se busca la fuente,
más que la verdad y su tormenta,
se busca sin calma la calma,
se busca sin tiempo,
aunque soñar lleve sus siglos,
nos buscamos como charcos,
separados y juntos,
porque al final nos une la inundación,
aquellas estrellas, ahora negro despertar,
¿serán lágrimas o muerte...
Mundo de ventanas álmicas,
no es vasto el don de escuchar,
si no se ve a falta de luz
la oscuridad que silencia,
desordenamos los sentidos,
alimentamos un sinsentido consentido,
divino el que se aprecie vacío,
aunque la ignorancia premie al abatido,
latidos son sangre,
aullidos, dolor...
Otro día,
otra sonrisa invertida,
suicidas que bailan junto a la noche,
soy uno más del tumulto,
desierto es lo que engullo,
luz es lo que guardo,
aunque de frío muero,
tratando de despejar, consciente,
las nubes que nos desorientan,
la sombra de mis pasos me persigue,
las sombras que...
Cuando perdés razones,
canciones que no reconozco,
personas que no me conocen,
lamentos que se mecen en silencio,
silenciosos momentos,
silenciados por locura o sanidad,
la muerte se percibe cercana,
pero se comprende como la vida,
cegada,
hasta ver su semblante de frente,
caras,
mascaras...
Vacíos caemos,
cuando el fondo es cielo,
cuando no hay otra verdad,
cuando la mentira se acepta
y nos domina completamente,
la tensión de un corazón que no se rompe,
ilusión de venas deformes,
el cauce de mi sangre se coagula,
la cordura de mi mente olvida su colapso,
lapsos etéreos,
mi...
Caer,
mas al fondo que cualquier muerto,
consciente,
decaer, caer, y recaer,
no hay espejo que me muestre un paisaje,
inerte divagar,
imaginando lo que no observo,
omitiendo caminos,
vislumbrando a través
de lo que esta podrido,
y ¿yo no lo estoy?,
la ignorancia dicta sentencia al...
Arte escondida,
soledad extrovertida,
ansiedad visceral,
espacio introspectivo,
finitud,
coexistencia imperturbable,
porque nos esperan
en un paralelismo inmutable,
programado con una verdad universal,
sequedad sepulcral,
helor de un astro cenital,
como mente y como alma,
los laureles de...
Levanto mi perspectiva,
tibio horizonte vertical
que entre mis ojos se clava,
la silente desesperación que me rodea,
obstruye el vuelo de las aves,
el canto de las sirenas,
el viento de la condena,
la naturaleza,
otro color de un aura divina,
aureola boreal,
aurora de un mundo dormido...
Desgano entre una lejanía inconclusa,
esperpentos vivaces,
creencias muertas,
vuelven al tiempo mundano,
una sinergia de desolada ineptitud,
cada segundo danza en sincronía,
con la obviedad del olvido,
el destino es insulso
frente a nuestro sendero,
no hay cordura que vislumbre la...
¿De que nos sirve observar?,
escuchamos como crepita el tiempo,
resquebrajándose,
¿de que nos sirve aguantar?,
supervisar atentamente los latidos,
cada respiración,
alzar vuelo, como águilas,
para caer como presas del destino,
redimidos,
pero con la hoz aún en nuestros cuellos,
arriesgando...
Nos creemos dueños del orgullo,
sin merecer sus frutos,
la sapiencia es un arma de doble filo,
aún entre ese fino halo de esperanza,
desde el oscuro horizonte,
la desgracia
muestra apenada su impotente semblante,
cuando no hay lugar para mas silencio,
admitimos que la templanza es un error...
De a poco,
siendo peso y ancla
hasta para mi sombra,
de a poco,
mezclando a los astros,
en mi mano,
con un propósito,
como si fuesen autosuficientes,
mi cruz se encuentra latente,
en mi centro,
es mi luz,
de a poco,
la luz se tiñe de rojo,
de un carmesí maldito,
de esos pétalos que no se...
La trascendencia del viento,
otorgando a nuevos seres
el hedor del vacío,
silencios que nos quiebran,
manumitidos,
esclarecen emociones,
sentidos que danzan rasgando
el velo de nuestro escondite interno,
almas romantizando aquel precipicio,
de un mundo que fue sangre,
de recuerdos que se...
El día estaba nublado,
una fría ventisca se apresuraba en la noche,
como las horas, como las ramas ahora sin hojas,
cayendo..
petrificadas,
en un pasillo estrecho, la moda bailaba anticuada,
al ritmo de una cadencia rutinaria, el último beso
¿fue real o solo eso?
un suspiro y una bala,
¿o...
Temple ante la neblina del invierno,
intereses nocivos,
no son mas que un paso hacia el olvido,
regazo de mentiras,
codicia para un infierno dormido
en los laureles de un tirano,
realidades apesadumbradas,
y esperamos su detonación,
con un corazón latiéndole a la injusticia,
queriendo...
Secretos que guardo en mi pecho,
lenguas de un idioma prohibido,
la pulcritud de mi ataúd me seduce,
negamos el cielo,
por la caótica magnitud
de la malicia en este suelo,
pecamos por cobardes,
por no cumplir nuestra sentencia,
bailando ante las fauces de este averno,
consumimos cada trozo...
Fingir como nos cura
nuestra obligada felicidad,
dudas que brotan a pesar del tiempo,
nuestra inocencia nos mata,
fluir entre la muerte,
pululando brumas oscuras,
sendero imaginario
que encadena toda subjetividad,
florituras
de una vida que se cae a pedazos,
cincelamos la apatía del...
Ventisca inaudible,
gimen entre mimbre las olvidadas,
como hadas,
encerradas en una fantasía sustancial,
árbol ancestral,
observa la apatía de las luces,
aún etéreas,
aún reflejan su ilusión,
convencen a los vivos
de la fluidez que separa nuestros mundos,
como caudal que conduce a la calma...
Seres inmortales
que se han olvidado de lo efímero,
el peso de una promesa,
el riesgo de las circunstancias,
la fragilidad de una vida,
el aleteo impoluto que condiciona al mundo,
lluvia que humedece a un rojo atardecer,
tonos violaceos de una noche etérea,
crepitan aún las estrellas...
Venimos al sagrado edén,
formados con designios,
con pensamientos irremplazables,
y aún así quieren vernos arrepentidos,
camaleónica destrucción inolvidable,
inalterable el odio acumulado,
crucificado al alma,
con corazón de mortal,
con intención divina
de curar a un mundo dormido,
mandato...
Dolor,
las dudas del querer en una vida,
un lapso intenso de obsesión
que nos consume junto al tiempo,
se lamenta su presencia cada día,
se deshacen con la espera
nuestras noches
y los besos que nos queman,
soñando a la deriva en nuestra mente,
la decencia
se retuerce como mentira,
anhelos...
Incontables vacíos que llenan nuestros cuerpos,
vendavales de ciegos que temen su camino,
senderos vivientes que se han olvidado de todo dios,
desprendiéndonos de nuestras almas,
nuestra consciencia no respira,
verdades que se forman con mentiras,
mentiras que se pierden en susurros...
Me encuentro perdido,
con la templanza que ofrece la lluvia,
la que guía a la tristeza del mundo,
flotando entre burbujas,
dormitamos en prisiones delicadas,
una pluma maltrecha entre la olvidada brisa
podría herirnos de muerte,
fragilidad condescendiente,
conscientes de como chilla
aquella...
Una promesa ahora vacía,
arde quebrada entre la eternidad,
su fuego oscurece a la tierra,
luchan con corazones de obsidiana
aquellos que no les ciega el miedo,
aun el tiempo los consume en lejanía,
separados del rutinario quebranto,
mortuorio sendero
hacia un inframundo que ahoga,
arrastrando...
Congelando nuestra esperanza,
eterno sentir de corazones sabios,
tierno latido de un cielo que nos escucha,
vislumbra la libertad
que entre desdichas merecemos,
a unos pasos de volar con el alma,
gélido escalofrió de una advertencia olvidada,
perdida entre tiempos oscuros,
pesadillas que...
Terror en mi pecho,
corazón que congela mis sentidos,
bienaventurados mis recuerdos
que por fin me han olvidado,
irónica y solemne compañía
que se me escurre de entre los dedos,
sangrando deseos,
fútil condena emancipada
por la penuria recurrente de los cielos,
comprendiendo la necesidad en la...
Esta es tu más solemne pesadilla
de la que imploramos liberarnos,
despertar,
a pesar de nuestra melancolía,
llenas mis vacíos de luz,
sigues coloreando mi mundo ennegrecido,
pero aún no te veo como debería,
hundiéndome en este mar cristalino,
donde cada alma se refleja en tu destello,
sigues...
Incontables estocadas danzan sobre mi pecho,
quebrantando enérgicamente mi lecho,
ese que brinda contención a mi esencia purista,
arrebatándome cada gota de mi lengua entintada,
vuelvo al terreno donde las rosas mueren,
donde las palabras
no son mas que sentimientos petrificados,
lugar donde...
Volviendo de la destrucción,
penuria enmascarada por milagro,
dime si el dolor permanece,
bajo este hechizo
el silencio es lo único que nos espera
y nos separa de nuestra alma arrepentida,
volviendo nuestra juventud incomprensible,
entre un tiempo inalcanzable,
congelando lo irreversible...
La venganza mata el alma, la envenena,
mejor servida en plató frío para que sea buena,
rencor en tu interior que arde si no lo sueltas,
llamas que se encienden y luego queman.
Antes de vengarte han atormentado
a un corazón bondadoso, ahora apuñalado,
con la cuchilla afilada que agarra un alma...
ESTRELLAS
Envuelto en el manto oscuro
de la noche gélida,
su fría luz atraviesa el vacío
portando la esperanza
de una lejanía infinita,
donde todo comenzó
y ningún mal alcanza.
Un lugar más allá del tiempo,
inmutable y perfecto,
testimonio en el firmamento
de la paz Eterna.
Luz y oscuridad
entrelazadas desde el mas allá
quien las viera dudaría
de cuanto ellas se amarían.
Luz y oscuridad
siempre cómplices
no paran de jugar
quien las viera dudaría
de cuanto ellas se odiarían.
Luz y oscuridad
dime si vienes o te vas
dime si brillarás o me arrastrarás.
Luz y...
SEÑORA DE OSCURIDAD
Entre muros vacíos
una melodía suena,
de pura melancolía
de un arpa nacida.
Gráciles y pálidos dedos
de una blancura rival a la luna,
puntean afiladas cuerdas
cuan lágrimas del alma nacidas.
Aquellas que sus ojos
negros como la noche,
derramar no pueden
por seres queridos...