Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Ulises no volvió a Ítaca
por decir que era nadie y ninguno.
A Nadie le golpeaban las olas.
Ninguno sufrió el naufragio.
Yo soy Nadie y Ninguno
y mi casa es Ítaca,
un sueño lejano,
un recuerdo hechizado,
un sentimiento frustrado,
que fenece ahogado,
mientras las olas golpean a Nadie
y a...