Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Eres tu, aquella maldición.
Que aberración.
La que no dudo;
Ni un solo segundo
La que no dejo de amar,
Que sin razonar.
Sin ver qué es la perdición;
De mi percepción.
Que no ve mi locura,
Mi poca cordura.
Que está a su merced;
Que calma mi sed.
Solo con ver... Sus ojos.
Con solo escuchar su...
Una de ellas es el rencor,
los cigarrillos los esconde
cómo luciérnagas apestosas
y enciende uno por la noche.
Su blusa negra y marchita
refleja un clamor
ambicioso de venganza.
Esta su compañera lánguida,
y es la oscuridad depresiva,
es opaca y apagada
y en sus tentáculos
nos absorbe el...
Venimos al sagrado edén,
formados con designios,
con pensamientos irremplazables,
y aún así quieren vernos arrepentidos,
camaleónica destrucción inolvidable,
inalterable el odio acumulado,
crucificado al alma,
con corazón de mortal,
con intención divina
de curar a un mundo dormido,
mandato...
Descontrol,
la ira irrumpe en mi mente,
desgarra mi calma,
corrompe el equilibrio de mi sistema,
abominación,
mi otro yo emerge hambriento,
incesante dolor que abruma mi ser,
las sombras me temen,
por ser mas siniestro que la oscuridad,
por ser mas desconcertante que el vacío,
mi sentir me...