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Espero que la luna te cuente mis tristezas.
Espero que exagere,
a ver si de tanta pena regresas.
Que te cuente cómo no he podido olvidarte,
pero no así…
que exagere y mejor te diga:
que no salgo de mi covacha,
pues cualquier brillante me recuerda tus pupilas;
que no paro de pensar en tu fría...
Nos encontramos
en una noche fría y solitaria
y la convertimos en luminosa.
Tú caminabas con sed
yo con los ojos muy abiertos
en busca de lo que se me presentara,
tenía mi navaja preparada
mis labios en busca de ardores húmedos,
cualquier cosa estaría bien.
Al parecer escuchamos los dos el mismo...