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Yo soy, pero no existo. Se marchitarán mil y un flores, perecerán multitudes y un millón de criaturas. Yo fui, pero no existí. Seré, más no existiré, el mar un desierto al despertar, el cielo un infierno al mirar. Yo soy, fui, seré, más no existo, existí, ni existiré. Yo soy. El infierno hecho...
«Es increíble...» dícense a ellos mismos
la Javvah y el Adán mitocondriales,
al tiempo que le ordenan la laringe
a sus bisnietos, estos les devuelven
un trozo de su lengua; al final
de su cadena crece una corbata
henchida del dolor por escalar.
Eínai katapliktikó, Aristocles!,
¿de qué forma...
Me soy mi propia sombra,
Pues oculto de mí camino la propia luz que me irradia;
Así como soy los pasos oscuros de los vicios
que entorpecen mi andar y me defenestran en alguna calle olvidada.
Yo me soy el amante que te busca a las salidas de tu esposo,
mismo que habla de moral escapando...
¡Es vástago mío el enemigo
de la ética!
¡Oh, hijo pérfido!
¡Oh, hijo máculo!:
No abandones ahora la luna
en su pesada atmósfera
que tuyo es su resplandor
y ajena te es su bonhomía
cual te sirve solamente
de sacrilegio infructuoso.
Mía es la noche,
porque atenta contra el orden común,
y...