Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Mariposa de sangre,
rebozan tus alas como fuego sangrante,
de esa sangre que quema al vivo,
aún muerto por no poder volar,
seremos viento
si los gritos fueran eternos
en su tiempo mundano,
pero el tiempo es eterno si se sueña,
si hay consciencia consciente,
si hay silente verdad
que cubra...
Porfiada se encrudece la tarde,
deslenguada por el desdén de su alarde,
no te acobardes mariposa,
que las rosas aún gimen y besan,
que las aves cantan y rozan
en ágil vuelo,
contorneando la silueta de todo dios,
y se perciben sus alas, aún más humanas,
como cristal y como carbón...