Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La luna llena mis cuencas,
el sol explota en mis iris,
en mi semblante se me nota,
mi sonrisa desdibujada,
como si mi cráneo me borrara,
como si mi mente me explorara,
en la distancia de mis sueños,
los lugares cerrados,
dinamitan mi esperanza,
nadie desea ver ceguera,
pero es lo que el cielo...
Y nos desprendemos
como plumas de un temor sereno,
aún condicionado,
alas trascendentales
que limpian los senderos del destino,
barren nuestros cuerpos,
como hojas en el viento somos olvidados,
el semblante que nunca fenece,
huellas de un mundo perdido,
somos autores de esta contradicción...