Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Cuando Berta murió, cuando después del triste velorio y del tedioso entierro, las ominosas promesas que entre llantos se dijeron, quedaron truncas.
Fue cuando por fin, todas las cosas volvieron a ser como antes “sin ella” pero como antes.
Los grandes, los mayores, los que saben algo de la vida...
Derramando lágrimas en lo profundo del bosque,
Lluvias.
Pasaste a mi lado, cada año, primavera,
y nunca un color para mí.
.
Y tú, que venías,
siempre venías
y nunca llegabas,
me quedaba yo ante la puerta de madera muerta.
Tras la puerta,
Esperando.
De otros era la compañía,
o de...