Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Había una vez una pequeña semilla de girasol, tan pequeña que apenas se veía. Caída al suelo, se sentía insignificante, rodeada por gigantescas piedras y plantas exuberantes. Suspiraba, soñando con el sol, con el agua, con la posibilidad de crecer. Pero el suelo estaba seco y duro, y el sol...