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Los delincuentes son parias
de la vida del destino
y en tan criminal camino
truncan existencias varias
como la de Ochoa Arias
buen platanero empresario,
que en la cruz tenga un rosario
guiando su alma hasta la cima
e implore a Dios que Colima
ponga fin al cruel calvario.
Autor: Lic. Gonzalo...
Te quiero. Te quiero mucho. Como a ti, me pegaron en la espalda; unos cien latigazos. La sociedad me rechaza, la humanidad no me quiere, tú lo sabes. Nadie cargará tu cruz. Nadie cargará mi cruz. Nunca.
(Se va con mirada furiosa y media astilla menos en su cruz).