Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La soledad era un cíborg
que caminaba erráticamente
por los pasillos de una nave accidentada,
incrustada en mi cabeza,
buscando sobrevivir en un mundo desconocido,
aprendió a fusionar su cibernética con mis temores,
y ahora va a la caza de fantasmas que parecían
inmortales...
Brotaron fantasmas de acero
sobre nuestra piel orgánica,
como una peste cibernética
transmitida por defecaciones
de ciborgs sonámbulos
que deambulan buscando a sus madres…
las que los acurrucaron en noches
de desesperación.
Hay rostros y cuerpos deformes
colgando de nuestros brazos...