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LAMENTO DE UN CAMIÓN ABANDONADO
—¡Qué triste y abandonado
me siento aquí en la vereda!
Soy un cadáver que hospeda
llagas de hierro oxidado.
La maleza me ha abrazado,
me ha cercenado hasta el busto,
me está absorbiendo el arbusto
que ultraja al mismo progreso,
y mi caja es piel y hueso
que está...
27 de noviembre de 2016, en un pueblo del norte, camino de ripio
El patrón viajó ayer a la ciudad me dejó la casa para que cuide.
Me llamo Aldo vivo aquí en el pueblo desde que mi mamá se volvió a casar, me junté con Nancy pero no nos entendimos y me dejó; tenemos un hijo que va a quinto...