Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
No te vuelvas.
Tengo estrangulado el hilo de plata
de tu ombligo al mío.
He aprovechado el viento en contra
como cualquier cazador ante su presa.
No te gires,
aunque sientas un aliento pútrido
escalando por tu nuca nacarada;
Aunque en algún rincón del pecho
sientas que tu llama...