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Qué bueno el día cuando amor nos da
por fin de su brebaje misterioso,
agua gloriosa para el corazón
donde este logra su sabor maduro,
un vaso lleno que se vuelca entonces
en el alma sedienta de otros labios.
Con humildad el buen amor empieza
un poco gota a gota,
un poco sorbo a sorbo...
Te quería decir que anoche soñé que viajábamos.
Sólo por la sensación que me quedó,
me doy cuenta de que no lo pasamos bien.
Quizás nos aburrimos.
En imágenes me queda el recuerdo del regreso,
de vos manejando y de yo dormida en el asiento del copiloto,
despertándome asustadísima por la cantidad...
No te levantes nunca madre tierra;
no veas sus ojos perversos,
sus ojos hambrientos, sus ojos sangrientos.
No te levantes nunca madre tierra;
ojala esa noche sea noche
y sea tarde para tus desvelos,
pero madre tierra, fuese lo que fuese,
aún no, aún no te despiertes.
Deja que su ambición...
A los del agua
(Ciudad Bolívar, 07.10.1989)
Me convoca lo acuático telúrico
Seres líquidos
que en multitud se agolpan
Torbellinos de gotas
en lluvia horizontal sobre la superficie
Marrones
El viento pasa
y alisa
sus vellos transparentes
¿Qué habrá en lo hondo?
¡Cuántos...
Todavía discurre clara
el agua que baja
por la vieja acequia
para regar los surcos
que cuidadosamente
labraba el campesino.
Nada queda de la algarabía
de chiquillos corriendo
alrededor de los manzanos,
ni de los tordos negros
volando, de rama en rama,
entre los cerezos.
Por aquellos huertos...
Flor de colores vivos.
Clavel de eterno paraíso.
Así es la dama de encanto fino
Que diviso en un jardín
De misterioso acceso.
Sigo el aroma de esa flor.
Guiado por su perfume
Descubro cubierta en un manto
De pétalos y flores a una mujer...
Quiero ser aquel jardinero celoso.
Dispuesto a...
Fluye, corriendo lejos de esta tierra,
abandona este terrón seco y duro
este hogar de áspero fruto maduro
avivando cuanto la tierra encierra.
De encinares tus campos sin camino
de alma de sudor, de pasto cobrizo
de tajos crueles y profundos que hizo
al correr, un torrente diamantino.
El agua...
Hermano, la tierra está llorando
el secadal
que alimenta sus ligaduras,
cuidemos el grito
que brota de sus manos.
Perdura entre los hombres
residuos de limaduras
y rabia inmortal.
El dolor del pie ajeno
duele más que la propia soledad,
es tarde en la sombra del agua
donde canta una...