Hola, amigos mundopoetosos.
Comparto ahora este soneto, ya se verá a quiénes fue dedicado.
Apapachos.
Aprender a ser joven
Aprender a ser joven es preciso,
no importa si a los veinte o los cincuenta,
de buganvilia usar la vestimenta
y en la mirada un pájaro insumiso.
Que la dicha aparezca sin aviso,
sea el amor aquello que aparenta
que se tome al dolor como una afrenta
y se cante a la vida sin permiso.
Evitar el rencor, la idolatría
y no comprar felicidad en serie.
Como Amadís, Romeo, el Quijote,
volver a enamorarse cada día
y el corazón traer a la intemperie
como niño que vuela un papalote.