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MELANCÓLICOS 1: NO TE VAYAS
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
No te vayas, digo esto, cuando te has ido marchándote en el último tren del olvido, la casa llora, te echa de menos, corriente de carcoma introducida en mis aires, en mis sentidos.
No te vayas soy un corazón descosido lleno de silencios ruidosos, estrepitosas noches solitarias, en un mundo desangelado e inhóspito, sin tu presencia, arrullo de mi aurora.
Mis labios tiemblan, mis suspiros se han encogido, vagan como fantasmas pensando en tu vida, que ya no existe en la mía; es un espectro en la senda de mi existencia.
Las alboradas son ocasos, y los días , noches de lunas llenas de cercos, noches satánicas desviviéndome por seguir la estela de la luz , del rayo que debe guiarme, ausente de la constelación eterna.
Soy ecos de la memoria adormecidos sombra en el mar revuelto; la ola voló nunca volvió, fue un éter que me durmió en mi soledad vigente.
La ingrata soledad me ha domesticado, estoy petrificado en un sillón viajando al pasado con mi amor deshecho en pedazos.
Soy una arqueta, una cloaca sin salida que revienta cuando llega la lluvia.
Un grito que me ahoga la cabeza, los rincones habitados por telarañas del pasado un cuervo naciendo de una mariposa las cadenas enredándose en mi cuerpo
Tú aferrada a tus sueños, realidad u olvido destinada a vivir en tu cabeza; un tren sin destino, un órdago a lo mezquino de los suburbios del amor.
Un posible, imposible; una voluntad sin deseo, en un barco sin destino y dos vidas quebrantadas por un torpe deseo.