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Los calores de España
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
¡ AY Lola Carmela! que es lo que está pasando que parece estarme asando de donde viene esta candela, que con su fuego me está quemando yo no se que es lo que pasa que ni la fuente de la plaza el calor me va calmando.
Que bárbaros calores que hasta las benditas flores se secan y marchitan, será que necesitan de vino sean regadas quién haga esa tronchada su cabeza está refrita, que manera alocada de querer usar el vino si eso hacerse se impusiera las flores me comiera las chiquitas y las largas y con la excusa de regarlas todo el vino me bebiera.
La gente en desespero agota las cervezas se toma las sangrías no prueba los pucheros, que decir del mediodía pues con este candelero con ruegos todos rezan no acaben los tomates, y no es un disparate que hasta los gabachos se suman a los rezos y con el rostro gacho con la fe puesta en el cielo no ocurra un mal suceso y no alcancen los gazpachos, hasta en los Pirineos no se siente ya ni el frío con estos calorones se han secado hasta los ríos, y sin suficiente agua la gente va y se baña queriendo ya con maña debajo del duchero pasarse el día entero, y si alguien le regaña con ira y con saña le llaman puñetero.
Mas tengo una propuesta y requiero una respuesta de todos los poetas, en esta España nuestra quitémonos la ropa y andemos en pelotas con calores ni se nota y volvamos al destape como en playa nudista pues no hay quien resista ni en ríos ni en montañas los férvidos humores que causan desamores los calores de España.
Es verdad que por España
hace un calor sofocante,
de esta verdad soy garante
y del solano y su saña.
Se sabe como se apaña
cuando el sol más alto brilla
en Sanlúcar y en Sevilla,
con aire acondicionado,
o como Manuel Machado,
con cañas de manzanilla.
[...]
Bebo, por no negar mi tierra de Sevilla,
media docena de cañas de manzanilla.
Las mujeres... -sin ser un Tenorio, ¡eso no!-,
tengo una que me quiere, y otra a quien quiero yo.
[...]
Retrato de su libro De El Mal Poema. Manuel Machado
Tenía arte, ¿no crees?.
Más abrazos.
hace un calor sofocante,
de esta verdad soy garante
y del solano y su saña.
Se sabe como se apaña
cuando el sol más alto brilla
en Sanlúcar y en Sevilla,
con aire acondicionado,
o como Manuel Machado,
con cañas de manzanilla.
Mil abrazos, querido Manuel.
Salva.