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Regalo de bodas.
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
En tiempos no muy lejanos
era cosa engorrosa
y no era simple cosa
por ser tan puritanos,
y ya pasado de moda
escoger los regalos
como invitados
a una regia boda. ¿Que regalaremos a esta joven pareja y después no hayan quejas que escogeremos?
Tienen falta de todo es que no tienen nada y vivirán arrimados buscando acomodo, en un cuartico del fondo de la mama de la novia y el novio muy lirondo sin saber lo que le espera pues la vieja es una fiera pariente del demonio dudo mucho que lo quiera.
Empezó la corredera y con seria tembladera decidirse quien pudiera y regalar practica cosa decidiendo la esposa regalemos la nevera, mujer eres tu loca o te pega la luna y la mente te sofoca no diga tonteras quieres regalarle una y no tenemos nevera. Ya pasado el jolgorio y la alegría de la fiesta la pareja se apresta hacer el inventario. Te dejo este rosario que era de la abuela soy tu tía Adela y con agua bendita lo bendijo el vicario.
Tres pares de pantuflas, siete vacinillas dos pijamas medios rotos y como si eso fuera poco una bandeja de frutas un cántaro de arcilla
y ademas varias pelucas.
Una olla de barro, no se cuantas vacijas dos docenas de lijas, un reloj de carrillón un viejo pantalón y una vieja mecedora y miren lo que viene ahora que les puedo decir una máquina de escribir tres hachas y dos machetes y para colmo un soplete como bello souvenir. Tres floreadas blusas, cuatro batas con sus trusas un camafeo y una polvera, dos viejas alcuzas y como si eso poco fuera, también un guarda rizos, medio kilo de chorizos un bastón y tres sombreros cinco o seis monederos y una bella estampita de San Jose el carpintero.
Y con este cacharrero de regalía ingrata comieron y bebieron pero nada de la plata, y esa infausta noche de desvelo en desvelo la pasaron en el suelo sin dicha ni consuelo, por eso es que ahora no entramos en desespero en vez de esos cacharros regalamos el dinero.