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Don Quijote traicionado
Entrada de blog en MundoPoesía — poesía, reflexiones y prosa libre de nuestra comunidad literaria.
Don Quijote ya cansado de estar enamorado de la dulce Dulcinea, se halla triste,acongojado en un rincón echado sin que nadie lo vea.
Después de tanto tiempo y pasado tantos vientos siendo caballero andante de aventuras delirantes entre golpes y porrazos de truhanes malhechores, soportando los rigores de feroces batallas en este punto se haya sin acechanzas y sin amores.
Enseguida les cuento el motivo del tormento que causa el desencuentro de su triste desventura, ayer mismo se ha enterado aumentando su locura pues ha sido el mismo cura que en detalle le ha contado la ingrata encajadura, que asi el año pasado Dulcinea se ha casado y ahora esta esperando una tierna criatura.
Montó en subida ira y llenóse de coraje ante semejante ultraje entregóse a la bebida, y decía al escudero que enfrentado al puchero conmovido sonreía, de que sirven los desvelos y el gran querer sincero si mi amor traicionaría.
No valió consuelo alguno ni consejo que le diera la razón y la cordura, semejante catadura delataba el sufrimiento del aciago momento que dio hondura a su locura.
Decidido a levantarse y a DULCINEA darle olvido descorcho dos pipas de vino y volvíose un remolino, entre lloros y delirios sufriendo del despecho no le cabía en el pecho lo cruel de ese martirio.
Apareció de repente una vieja chocha y fea faltándole los dientes y los huesos le traquean y en el medio de la frente una verruga ordinaria y ruda además era peluda con un tufo de aguardiente, actuó con picardía a sabiendas de sus mañas ofrecía darle consuelo y asi no sufriría, a ese corazón doliente lo vuelvo pretendiente curo tu alma penitente por tan solo unos veinte.
Es hermosa damisela y de ceñido talle está llena de detalles tiene cuerpo de sirena, verla y enamorarse es la misma cosa es doncella tan preciosa que aún de lejos te marea, su nombre es Melibea y el mio es Celestina y acepto ser madrina de esa boda que ventea.
Don Quijote abrió los ojos como can ante un chorizo y surgió como un hechizo el amor por Melibea hasta se le fue la pea y se le esfumó el hipo y de un solo mordisco se tragó seis malvaviscos la sortija y la correa.
Comenzò pronto el cortejo de galas ataviado y de malvas perfumado a los pies de Melibea, y cuando muy entusiasmado matrimonio proponía cual sorpresa no sería decirlo no resisto llegó el mismísimo Calixto el novio de Melibea.
Óidme viejo loco vuestra novia es Dulcinea y agarróle por las barbas y contra el suelo lo ventea, lo tomó por el pescuezo rompiéndole así tres huesos y hasta un ojo le patea, lo aventó hasta una esquina y en los brazos de Celestina surgió un tórrido romance a la luz de tenues velas luego del percanse Celestina le confiesa perdóname Quijote me confundí de novela.