...Tropecé con mi mente
y vi rodar todo el cuerpo,
desmadejado, lloroso,
clamando quejoso
cegado en tu tiempo.
Negando a Dios mil veces,
cada vez que te nombraba,
y con este amor "cortaba"
la vida que no era mía.
Así, mientras el abismo fundía
el alma en "tanta pena",
me pateó indignada
doña "verdad serena".
No pronunció palabra,
"solo me miro su respuesta".
Después, sentóse ya calmada,
y se reacomodó en su siesta...
anthua62
México 25-02-99. 23:45pm