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El avecesdiario | Blog de Pedro Olvera
Blog de poesía en MundoPoesía — lee las entradas, reflexiones y versos de este autor.
Eres mi vergel con estatuas, sombra indolente. Soy tu helecho y tu rizoma de insospechados límites. Llega la noche y eres más, pero no soy menos que tú. Te lo digo sin estrellas, pero subterráneo, siempre a punto de aparecer. Las hojas parpadean, el…
S0lo una vez supe para qué servía la vida. En Boston, de repente, lo entendí; caminé junto al río Charles, observé las luces mimetizándose, todas de neón, luces estroboscópicas, abriendo sus bocas como cantantes de ópera; conté las estrellas, mis…
Nadie regó los geranios. Descolgamos de nuestras espaldas el abrazo, despegamos los besos que timbraban las cartas, cerramos la boca, nos tragamos las palabras. Nadie cultivó el hibisco. El espejo se asomó a la ventana, el aire respiró tranquilo,…
Qué ratos, qué rostros, qué rastros de ti me quedan si hasta yo me perdí buscando, buscando, buscándote, en busca de ti, que siempre has estado en mi espalda, jorobando. No sé qué o quién eres, o si eres o fuiste. Sé que no serás más que pérdida…
El camión municipal de la basura pasa los lunes, todos los lunes de cada lunes que siempre son madrugada. Los lunes no abro el changarro: no cocino, no atiendo, no finjo sonreír, sonrío si quiero y no quiero porque no puedo. Mis lunes son una…
No te descuides de mi intento de ignorarte. Si cierras los ojos, robo tu sombra. Desconfía de mi tono cordial y sin ojeras, de la casualidad planeada, de la canción de amor que aún no te escribo. No te dejaré partir sin que antes me sueñes, sin que…
A Virginia Eliza Clemm (1822-1847) Tu nombre es un laberinto donde mi vida no tiene entrada, donde tu muerte no tiene salida. Tu nombre de ti vacío no recuerda cómo te llamas, no sabe cómo te llamo, no entiende que te he perdido. Porque tu nombre,…
Era niño y detestaba viajar. Un par de kilómetros sobre ruedas me centrifugaban las tripas y el alma. Si no llevaba bolsa, olvídate del pastel de zanahoria. El drama decayó con la Dramamine a un zumbido por encima de las quijadas, pero aún hoy,…
Nuestras vidas son los ríos de PET, de botellas de Coca, de neumáticos Goodyear, de bolsas de Walmart, de residuos de Dupont, de futilidad tuya, de mezquindad mía, de mierda de todos, que van a dar al mar que es el morir de los arrecifes de coral,…
Era negro. Decir era es un triste espóiler. Es negro. —¿Un negro qué? Un negro gato porque es más negro que gato. Ni siquiera tiene los grandes ojos amarillos como los otros michis negros que me han acompañado. Los artefactos de su visión son apenas…
No hay forma de imaginar el silencio. Aquí, porque detrás del ruido de un rifle está el llanto de una niña que no sabe por qué llora, pero ese es el único lenguaje que conoce, y bajo el llanto hay un dialecto prohibido cuyas palabras no tienen…
En la poesía no hay final feliz. Los poetas acaban viviendo su locura. Y son descuartizados como reses (sucedió con Darío). O bien los apedrean y terminan arrojándose al mar o con cristales de cianuro en la boca. O muertos de alcoholismo,…
Algo sobre La Llorona Se suele reconocer a la canción tradicional mexicana La Llorona como un son del Istmo de Tehuantepec, en Oaxaca. Se acompaña de de un sinnúmero de coplas cuyo origen se pierde en la tradición oral y los sincretismos propios de…
Cuánto de piel se arraiga en las caricias, cuánta ternura se metaboliza en las manos, cuánto de aire y cuánto de sangre se quema al tocarte cuánto de bosque y cuánto de paloma pierdo en un espasmo. Todo es una ciega palpación de reconocimiento: eres…
Aquí, en la falda de las colinas, ante el ocaso y las fauces del tiempo, junto a huertos de sombras arrancadas, hacemos lo que hacen los prisioneros, lo que hacen los desempleados: alimentamos la esperanza. Un país preparado para el alba. Nuestra…
Hoy es siete de octubre. Lo noté hace rato con un solo ojo cuando desperté con el celular medio incrustado en las costillas. ¿Será hora de levantarme?, me pregunté. Encendí el teléfono: eran las tres de la mañana más doce minutos. Estuve a nada de…
La prima Vera a la ventana asoma sus cachetes reventados de flores; un vórtice de colibrís corona su frente con haces multicolores. Versos manan de sus labios cantores: ¡Romina, dulce princesa dormilona! ¡Ven conmigo a bordar nuevos primores en el…
Toda la vida he perseguido a mi cadáver; con mis flores y mis rezos, lo persigo para darle ganas de vivir. Pero no llegaré vivo a mi muerto. Le lloraré ahora que…
De acuerdo: no soy lo que tú esperabas ni eres a quien yo busqué. ¿Pero, qué tal si te quedas conmigo a esperar o si te acompaño a tu casa para seguir buscando? Digo, si se trata de hacer pendejadas, esto de estar solos se aprende mejor en la cama.…
Algo vive mi vida mientras permanezco bocabajo sobre el colchón, me paga las cuentas con mi puño y rúbrica, sonríe para las fotos de los que me llaman hermano, amigo, amante, en tanto noto que los barcos se van a pique entre las sábanas. No soy…
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